Vulnerabilidad climática: el impacto de las lluvias torrenciales en el sector agropecuario dominicano y su gestión de riesgos
Registros pluviométricos del Ministerio de Agricultura e INDOMET revelan cómo la variabilidad hídrica interregional presiona la producción nacional, exigiendo mayor resiliencia y planificación en los ciclos de cultivo.
Decanos del Periodismo, Santo Domingo. – El clima en la República Dominicana cambia constantemente, y las cifras del Ministerio de Agricultura y del Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) demuestran que el sector agrícola es uno de los más golpeados por estos altibajos. En las diferentes regiones del país, los acumulados de lluvia muestran diferencias drásticas: se pasa de épocas muy secas a semanas de lluvias intensas que saturan la tierra por completo.

¿Qué pasa en las tierras de cultivo cuando llueve demasiado?
Cuando se producen temporales de lluvia —muchos de ellos avisados por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE)—, el daño al campo va mucho más allá de un simple encharcamiento. Los efectos más comunes en las zonas de producción son:
- Tierra dañada y sin nutrientes: Las corrientes fuertes de agua arrastran la capa superficial del suelo, que es la parte más fértil para sembrar.
- Pérdida de cosechas y raíces podridas: Los cultivos que crecen rápido (como hortalizas y legumbres) sufren mucho con el exceso de agua, lo que ahoga sus raíces y genera hongos.
- Problemas para llevar la comida a los mercados: Los daños en los caminos rurales y carreteras secundarias encarecen el transporte de los productos, afectando los precios finales para los consumidores.
¿Qué recomienda el Ministerio de Agricultura?
Para evitar que las pérdidas sean mayores, los organismos técnicos sugieren a los productores tomar medidas preventivas basadas en datos oficiales:
- Planificar las siembras con los reportes del clima: Revisar los registros meteorológicos ayuda a decidir cuál es el mejor momento para sembrar y evitar los periodos de mayor riesgo de tormentas.
- Cuidar los desagües: Mantener limpios los canales de drenaje dentro de las fincas permite que el agua salga rápido y no ahogue las plantas.
- Proteger el suelo: Aplicar técnicas de conservación en terrenos con pendientes ayuda a que la lluvia no erosione la tierra, protegiendo así el trabajo y la economía de los productores del campo dominicano.
- Fuentes consultadas: Ministerio de Agricultura, Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET), Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
